Se acabó el puente. Vuelta a la rutina. Vuelta a la isla. Renacen viejos odios... pero no, no os asustéis! No me refiero a nada ni nadie que aquí habite, sino al día a día que nos ofrece la acertadamente denominada
Caja Tonta. Y es que lo bueno que tienen los periodos vacacionales es que sueles desconectar de todas esas cosas que te sobran en la vida diaria (estrés, prisas, atascos, ya sabéis), y la
televisión, desgraciadamente, contiene muchos de esos desperdicios que no se suelen echar de menos en vacaciones...
Me refiero, por ejemplo, al caso
Pajares, al caso
Massiel, a la insoportable campaña del
Chikilicuatre para el concurso de
Eurovisión (por favor, que se celebre ya y acabe de una vez esta tontuna! ay, perdón, quería decir tortura, que se me van las teclas...). ¿Quién necesita este tipo de noticias? ¿Quién demanda esta "información", si se le puede denominar así? Sinceramente, creo que todos podríamos sobrevivir perfectamente sin saber de la vida de Pajares y familia. No necesito saber que su hijo se llama
Andrés Burguera y que al parecer es "azafato", o que la hija que vive
nosédónde responde al nombre de
Maricielo Pajares. Pero son datos que los medios se empeñan en metérnoslos hasta en la sopa, datos para nada relevantes, pero que de oirlos día tras día se te acaban quedando, para desgracia de nuestras pobres cabezas. Y yo siempre pienso:
"¡Lástima de memoria empleada en semejantes tonterías!". Qué útil sería la televisión si se utilizara para difundir
programación de verdad, y no estas mierdas...
Lo dicho. Que hay cosas que nunca, jamás en la vida, echaré de menos...